Descripción

La sal de mar, es una mezcla de cloruro de sodio, sulfato, magnesio, potasio, bicarbonato de sodio, bromuro y estroncio, que se obtiene al evaporar el agua de mar, y se usa principalmente en la gastronomía y en cosméticos. Históricamente se le llama “sal del golfo”, “sal de la bahía” o “sal solar”, ya que generalmente es más costosa en comparación con la sal de mesa normal. De uso frecuente en la gastronomía gourmet debido a su sabor inconfundible, también se le considera un auxiliar precioso en las terapias clásicas, que ayuda a combatir una multitud de enfermedades.

Historia

Según fuentes históricas, la sal de mar había sido recolectada por los chinos, por primera vez, hace 2000 años. El proceso consistió en llenar ollas de arcilla con agua de mar y hervirlas hasta que se estuvieran cristales de sal pura. Posteriormente, las ollas de barro fueron reemplazadas por las llamadas «»fuentes de salmuera»», recipientes de hierro de tamaño impresionante que se calentaban. Roma, al igual que otras ciudades de la Italia de hoy, fue construida a propósito cerca de las minas de sal en la desembocadura del Tíber, razón por la cual los romanos nombraron su primer camino largo “Vía Salaria”, que mide al menos de 242 kilómetros. de largo, con el propósito de vincular la bahía de Salaria con el puerto de Ascoli, dos lugares reconocidos por los Sabbins por la impresionante calidad y cantidad de sal de mar.

Propiedades

En estado natural, sin procesar, la sal de mar contiene más de 80 ingredientes activos con propiedades medicinales que pueden crear un impacto positivo en la salud interna, la piel o el cabello. Al tener una acción alcalina que ayuda a equilibrar los niveles de ácido en el cuerpo, actúa contra la enfermedad cardiovascular al ajustar la presión arterial. La sal de mar también se puede usar preventivamente para fortalecer el sistema inmune y modo implícito, para reducir el riesgo de alergias, gripe o resfrío. Su introducción en la rutina diaria de mantenimiento es benéfica para hidratar la piel, fortalecer su barrera protectora y refrescar la comunicación intercelular.