Descripción

La cúrcuma es una planta herbácea de origen asiático, relacionada con el jengibre y muy cultivada en la India, el sur de China, Taiwán, Japón, Indonesia, África. Se usa en la gastronomía de La India como especia, con un sabor amargo y aromático. Debido a sus pigmentos de amarillo dorado, también se usa como agente colorante. Como todo lo relacionado con la naturaleza, no es lo que se ve, sino lo que está oculto: las cualidades de la cúrcuma se encuentran en los rizomas, que son tallos subterráneos similares a las raíces. Con el fin de evolucionar y ofrecer sus dones, la planta de cúrcuma no hace concesiones y exige con firmeza: "Un clima con calor constante de aproximadamente 20 a 30 °C y muchísima lluvia. De inmediato."

Historia

La planta de cúrcuma ha sido usada en terapia durante 4000 años. Un compendio de hace más de 2000 años recomienda una pomada que contenga cúrcuma para aliviar los efectos de la intoxicación con alimentos. Fue elogiada en 1280 por Marco Polo en su bitácora personal. En el sudeste asiático se usa no solo como especia, sino también en ceremonias religiosas. En los últimos 25 años, la medicina moderna ha reconocido su relevancia cada vez más, con más de 3000 publicaciones que se ocupan de ello. Gran parte de la reciente popularidad de la cúrcuma se debe a sus propiedades terapéuticas, y por su nombre simpático.

Propiedades

El uso de la cúrcuma en la industria cosmética es variado. La cúrcuma combate el acné (es altamente antiséptico y antimicrobiano), retrasa y disminuye la aparición de arrugas, da uniformidad al cutis de la piel, trata las manchas y las cicatrices, da brillo a la piel. También regula la secreción de sebo, ideal para pieles problemáticas afectadas por eccema, psoriasis y también para aliviar quemaduras. Con efectos de fortalecimiento y sanación sobre la piel.